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Une vue aérienne de la ville de Butembo, aujourd'hui martyrisée par l'insécurité comme la ville-sœur de Beni

El Presidente Joseph Kabila luchando con su destino: entrampado en sus propias trampas

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EXPLICACIÓN DEL SR. JACQUES VITHI MUMBERE, COORDINADOR GENERAL ADJUNTO DEL COMITÉ INTERNACIONAL DE PILOTAJE DE KYAGHANDA YIRA, SOBRE EL ESTADO ACTUAL DE LA TRÁGICA SITUACIÓN DEL PAÍS.

Introducción

No hace falta decirlo, el país va mal y vive el momento más sombrío de su historia. Además de la mayor preocupación del momento, es decir la situación trágica de la seguridad del país, caracterizado sobre todo por las masacres organizadas acá y allá, en la ocurrencia en Beni, en el Kasaï y en el Ituri, se han añadido estos días dos hechos de extrema gravedad que nos obligan a la presente puesta a punto, de cara a la opinión, tanto nacional como internacional. Se trata precisamente de las declaraciones genocidas del Jefe del Estado el 17 de abril de 2018 contra la comunidad Yira (Nande), así como de la campaña por la partición de la provincia del Nord-Kivu que interviene como fondo de dicho sentimiento genocida. Salen de golpe dos hechos que intervienen como elucidación de las malas intenciones del Jefe del Estado contra la Nación, tales como se pueden apreciar en las rúbricas siguientes:

I. A PROPÓSITO DE LAS DECLARACIONES GENOCIDAS DEL SR. KABILA CONTRA LOS YIRA (NANDE).

Con fecha del 17 de abril de 2018, el Presidente Joseph Kabila había convocado una reunión de todos los diputados nacionales de la mayoría presidencial en el palacio de la Unión Africana de Kinshasa. Todo lo que se desprende de esta sesión demuestra que la iniciativa del Jefe del Estado a este sujeto no ha sido motivada sino por la preocupación de utilizar a esos elegidos del pueblo para detener por todos los medios la tempestad lanzada por la moción de desconfianza presentada en la Asamblea Nacional contra el Señor Atama Crispin, el Ministro de Defensa Nacional.


Para los que no lo sepan, el ministro Atama Crispin es una de las principales columnas que sostienen lo más eficazmente y lo más fielmente posible el régimen en el poder y sus objetivos. Y por eso el Jefe del Estado no podría tolerar su inesperado derribo. Pero, ¿cómo podría maniobrar para sacar al citado ministro del naufragio? Ya que las quejas contra él eran tan verdaderas y objetivas que honestamente no sabría defenderse nunca ante la Asamblea Nacional. Más aún, desde la vulgarización de dicha moción, la atención del mundo entero estaba dirigida hacia el Palacio del Pueblo cuyo debate honesto (si esto fuera posible) debía exponer ese día el fondo de los secretos más amargos de la gestión de la tragedia de Beni.


Insistimos en que la moción presentada por el diputado Muhindo Vahumawa estaba basada sobre datod evidentes, ante los que no se podía plantear ningún argumento honesto, ni siquiera una mentira construida con lógica. Es normal pues constatar que ante tal desolación una autoridad inconsistente no reaccione sino con la cólera y una detonación de tipo trueno.


El discurso del Jefe del Estado congoleño a los diputados de su familia política ese día estuvo lleno de cólera, intimidación e ira contra una comunidad sujeta sin embargo a su poder como padre de la Nación, y sobre todo la traición y un rencor difíciles de comprender contra esa comunidad, a la que apuntaban sus declaraciones odiosas y extremadamente escandalosas, excitando abiertamente a toda la Nación al genocidio contra una comunidad que él quisiera decimar en secreto por razones que le son propias.


He aquí una síntesis de los ya citados términos genocidas del Jefe del Estado y de las contra-verdades que los desvelan:

En el encuentro que ha tenido el Presidente de la República, Joseph Kabila Kabange, con los diputados de la mayoría presidencial en la citada Unión Africana, los diputados de la comunidad Nande fue puestos en choque. Fueron auténticamente pateados por el Raïs que recordó en la sesión el incendio de su casa construida en terrenos de la comunidad Yira de Beni-Lubero. Los elegidos de la mayoría, originarios del gran Norte de la provincia del Nord-Kivu, han llevado la pesada carga de toda la comunidad. Con un tono amenazador, el Presidente ha declarado que la comunidad Nande es la más mala de todas las de la República democrática del Congo. La acusó de muy tribal por el hecho, según él, de que impide a las personas de otras tribus que pasen por sus territorios de Lubero y de Beni o por las ciudades que se encuentran bajo su influencia. Con un tono cada vez más amenazador acusó al pueblo Yira de ser los iniciadores de varios movimientos Mai-mai. Terminó ese discurso incendiario prometiendo medidas de represalia contra la comunidad Nande en los próximos días, a causa de la falta de solidaridad política con sus miembros.


Habría modo de retornar brevemente esas calumnias así:

– En lo que concierne al incendio de la residencia privada del Jefe del Estado en Musienene, la comunidad Yira-Nande llama la atención de la opinión sobre que, tras las encuestas, el portavoz del Gobierno congoleño, el Señor Lambert Mende, Ministro de Información, había dado un mensaje indicando que el fuego del incendio había sido iniciado por un cortocircuito eléctrico. En ningún momento había hablado él de una destrucción malévola. Hoy, el hecho de que ese incendio se haya convertido en un argumento de talla para alimentar el odio y el rencor del Jefe del Estado contra la comunidad suscita muchas especulaciones. Y muchas personas se preguntan si ese incendio no sería un escenario montado, justo para encontrar una razón objetiva para descargarse sobre los Nande de Beni y de Lubero.


– En cuanto a la calumnia que imputa tribalismo a la comunidad Yira (Nande) de Beni y de Lubero, basta con visitar las ciudades de Beni y Butembo y constatar lo cosmopolitas que son. Estipulando que los autóctonos no permitieran a los visitantes hacer allí negocios, conviene no perder de vista que en el mundo capitalista la prosperidad depende ante todo de la capacidad de desafiar a la concurrencia. Nadie ignora la capacidad de los « pesos pesados » que recibe una parte de los pedidos en las actividades comerciales del país, a partir del espacio de Beni-Lubero. Es lamentable constatar la instrumentalización de los que fracasan en este terreno de concurrencia por la magistratura suprema, para abrir las puertas del odio contra un pueblo que, por su celo en el trabajo, se cuenta entre los pilares más importantes de la prosperidad del país entero. Se comprende fácilmente, sin embargo, que la alegación de tribalismo contra los Yira-Nande proviene más bien del hecho que esta comunidad haya alertado en el momento oportuno a la opinión sobre el plan de invasión del gran Nord-Kivu y del Ituri por los genocidas que debían venir a alimentar las masacres de civiles y la inseguridad, tal como se constata en nuestros días en Beni y en Djugu (en el Ituri). El término de tribalismo es un lenguaje de intimidación que trata de impedir a los autóctonos de Beni-Lubero que reclamen la identificación de los inmigrados que toman parte en las masacres en la región de Beni y en el Ituri.

II. DE LA PETICIÓN LANZADA PARA LA DIVISIÓN DEL NORD-KIVU EN DOS PROVINCIAS

La petición lanzada para la partición del Nord-Kivu lleva esencialmente la marca de una comunidad local bien identificada. Pero de entrada, dicha comunidad, los Hutu, instrumentalizada en este asunto, permite ella misma desvelar el secreto de una nueva estrategia del régimen en el poder en sus complots incansables, no solamente contra la provincia del Nord-Kivu, sino también contra la Nación congoleña completa. El trámite consiste, a partir del recorte de esta provincia, llegar a declarar independiente una porción del territorio congoleño, y al mismo tiempo excitar al resto del país a luchar por conseguir la misma autonomía, cada comunidad o cada entidad según su posición geográfica.


El deseo de dividir el Nord-Kivu es denunciado y desaprobado por todas las comunidades que no son de habla ruandesa en el Nord-Kivu. La gran ironía es que, incluso la mayoría de los Hutu, no reconoce en la base esta ambición que los opone inútilmente a su entorno social en la R.D. del Congo. Desafortunadamente esos Hutu leales se han convertido en el objeto de una persecución por un puñado de separatistas que benefician del apoyo del régimen de Kabila en fuerza de represión, en logística y en financiamiento.


Los líderes oportunistas de la comunidad Hutu tratan con todas sus fuerzas de tomar como las bases como rehenes. Los esfuerzos internos de esta comunidad han podido identificar a sus sacrificadores, entre los cuales son citados especialmente las siguientes figuras que destacan a la vez en la comunidad Hutu y en la Tutsi, pero que siempre han tenido particular inclinación a los lados de Kigali:


– Eugene Serufuli Ngayabaseka, antiguo gobernador del Nord-Kivu;
– Monsieur Ngezayo, etc…

Estos son los abanderados de la secesión del Nord-Kivu a nivel nacional. Son los principales peones utilizados por el poder local para este efecto. A nivel provincial, ya han implantado una red de intoxicación muy venenosa. Se encuentran también comprometidos en una batalla mediática y en los trabajos de planificación del daño que han de ejecutar a través de reuniones secretas en Goma. Una de las grandes reuniones de este tipo tuvo lugar en Goma el domingo 6 de mayo, a partir de las 16 horas, bajo los auspicios del presidente de la Asamblea provincial del Nord-Kivu, cuya resolución más importante es la de conseguir la división de la provincia del Nord-Kivu, antes de que el presidente Kabila pierda el poder. Esta reunión aseguró a los favorecedores de la secesión del sostén de Kinshasa en favor de ese plan maquiavélico.


El pretexto que consiste en justificar el deseo de dividir el Nord-Kivu para favorecer el retorno de una paz duradera en la región es literalmente contradicho por los trámites de preparación de la guerra contra los autóctonos por los partidarios de esta división. Ellos preparan esta guerra en todas las regiones de la provincia, con el apoyo de Kabila y sus aliados.


Esta guerra está ya activa en Beni y al sur de Lubero. Se prepara a estallar en el Masisi, en Rutshuru y en Walikale, ya que los medios necesarios a su lanzamiento (hombres de tropa, armamento, dinero, etc.) están en pleno despliegue. Es el caso del lote de armamento que ha sido descubierto en Goma en la semana del 30 de abril al 6 de mayo de 2018, a bordo de un camión FUSO que salió de Masisi. Es también el caso de los inmigrantes clandestinos ruandeses que continúan a afluir en dirección de Masisi, Rutshuru, pero sobre todo del sur de Lubero, Beni y el Ituri. Incluso durante la semana del 21 al 27 de mayo, se ha continuado a interceptar numerosos grupos en Butembo, en Beni, al sur de Lubero, escoltados por militares congoleños (FARDC) y la Policía Nacional Congoleña (PNC) con el fin de imponerlos por la fuerza en detrimento de los autóctonos.


Esas palabras de Otto Bahizi Rusingizandekwe, hablando en nombre de los separatistas Hutu, desvela todos los fondos malévolos de la división de la provincia del Nord-Kivu que él escribe a los honorables del gran Nord-Kivu en estos términos: « Para concluir, queridos amigos, sepan que sus vociferaciones y las de todos sus semejantes no cambiarán nada, muy al contrario, ustedes terminarán por exponer inútilmente a sus hermanos que viven en nuestras tierras ». Esas palabras dichas con tal seguridad no son posibles sino cuando se tiene la garantía del más alto poder del país, es decir de la presidencia, o sino cuando una fuerza extranjera extraordinaria transciende toda la capacidad normal de los autóctonos a quienes ataca.


Y ahora, como todas las comunidades, la sociedad civil, las confesiones religiosas, e incluso la mayoría de los mismos Hutu congoleños, no quieren cualquier división del Nord-Kivu; Kabila y sus aliados ruandeses han decidido orientar la campaña para la firma de la petición, iniciada a este efecto en Ruanda, utilizando a los Hutu ruandeses que ni conocen su propia historia.

1. Las masacres y la verdadera misión de las FARDC en Beni.

– Si es necesario identifiacr la cabeza de los presuntos ADF en Beni, ésta es el Señor Joseph Kabila, llamado también Presidente en ejercicio de la República Democrática del Congo.
– Las FARDC no están en Beni para impedir, sino para facilitar, la exterminación de un pueblo en favor de criminales importados de Ruanda por Kabila; tenemos suficientes pruebas muy convincentes.
– Los presuntos ADF que han servido de cobertura a los degolladores de Beni, luego de una campaña mediática encarnizada del Gobierno congoleño, han sido finalmente identificados como de las FARDC, que el régimen local ha transformado en Yihadistas, para sostener las acciones de los matones reclutados entre los inmigrantes Hutu, instalados a la fuerza a caballo sobre el territorio de Beni y el sur de la provincia del Ituri.
– Sobre todos los frentes de Beni, incluso en el momento de las emboscadas tendidas a los civiles sobre los principales ejes de caminos del medio, los asaltantes han sido siempre reconocidos llevando uniformes militares de las FARDC, hablando lingala, swahili y kinyarwanda.
– La mayoría de lsa masacres de civiles se han tenido con frecuencia en los alrededores de las posiciones militares de las FARDC, sin ninguna intervención disuasiva de estos últimos en favor de la población en peligro.
–La justicia militar que ha sesionado en Beni para juzgar a los culpables en el asunto ADF, y para establecer la verdad sobre el fenómeno se volvió un teatro: se inició persecución contra inocentes, y los testigos independientes, mientras que todo se ponía por obra para blanquear a los verdaderos criminales y autores de las masacres. El general Mundos, el cerebro motor de las masacres, ha sido blanqueado y restaurado en su misión para acabar la asfixia y la expulsión de los autóctonos.
El objetivo principal de Kabila y sus cómplices consiste en:
– destruir a los Yira (Nande) sobre todos los planes (cultural, político, económico, moral psicológico),
– masacrarlos,
– y empujarlos a todos al exilio.

2. Las masacres del Kasaï

El mismo escenario puesto en Beni fue montado también el el Kasaï sirviendose del nombre de los Kamwina Nsapu. Las FARDC que apoyan las masacres del Kasaï han sida expedidas desde Beni. Por eso muchos se han extrañado de la similitud del modo de operar de los asaltantes del Kasaï con lo que se constató en los asaltantes de Beni.
Pero es sobre todo con el asunto del asesinato de dos expertos de las Naciones Unidas en el Kasaï como descubrirá la opinión pública mundial que es finalmente el gobierno congoleño el qe está a la obra. Kinshasa confirmará esta sospecha por su resistencia altiva contra todo intento de encuesta internacional e independiente sobre la muerte de estos periodistas.

3. Las masacres de Djugu en el Ituri

Explotando las cenizas del viejo conflicto entre los Lendu y los Hema, conflicto enterrado desde hace quince años, el Presidente Joseph Kabila ha encendido un nuevo fuego sobre el Ituri, desde principios de febrero de 2018. Esta opción ha sido adoptada después de haber fracasado hacer un maridaje entre los inmigrados Hutu ruandeses de Tchabi y de Boga con la milicia local del FRPI.


Una vez más, los autóctonos Hema y Lendu refutaron enseguida la mentira de una guerra entre sus comunidades y denunciaron abiertamente la maquinación del poder local.
Además, los acontecimientos no tardaron en revelar pruebas de la participación de los inmigrados Hutu ruandeses como autores principales de las masacres de Djugu, después de que el gobierno congoleño, por medio del gobernador del Ituri, consiguió reclutar algunas marionetas autóctonas que debían encubrir la presencia de esos genocidas sobre el terreno.


Ahí también el oficial congoleño va a maniobrar fuertemente para impedir presentar al público a los Hutu ruandeses capturados sobre el campo de las masacres, temiendo que estos últimos traicionases la implicación del gobernador mismo, así como la de su jerarquía, en este crimen.


Mientras tanto, el Presidente Kabila que tiene el pan sobre la bandeja en el Kivu decide venir a instalarse en Bunia, justamente para dar el golpe de envío a la balcanización del país a partir de este lugar.

Las elecciones en diciembre de 2018

¡Quiero sólo afirmar que no habrá elección en diciembre de 2018! ¡Es imposible que Kabila organice unas elecciones que va a perder! Por consiguiente, preparémonos a hacer frente a las turbulencias que él prepara para desviar la atención de las masas de dichos escrutinios.

El porvenir de la situación de Beni y del país

Se puede garantizar que Kabila no es eterno. Más aún, ya fracasó en todos sus planes maquiavélicos. No hemos unido con otras tribus de la R.D. del Congo para hacer fracasar ese plan de balcanización pilotado por Kabila. Amigos en la subregión y en el mundo nos ha ayudado también para dotarnos de una estrategia apropiada en vista de preservar nuestra sobrevivencia como comunidad, y la unidad nacional por el interés de la estabilidad regional y del África en general.


Joseph Kabila es un hombre acabado. Ha estrechado él mismo su porvenir al privarse de toda visión constructiva. Se hace la ilusión de continuar imponiéndose en el poder por medios sádicos: debilitar, incluso aplastar al pueblo, sobre todos los planes; primero matando por medios visibles y directos (por las masacres y otras formas de inseguridad organizadas), luego matando indirectamente por estrategias orientadas a la asfixia de la vida económica y social, así como por un sistema de depredación innegable.

Tribunal especial para el Kivu

Nos hemos asignado el deber de trabajar a fondo y de no darnos reposo hasta que se haga justicia, y que la sangre inocente derramada (la de nuestros hijos, nuestras mamás, nuestros papás, nuestros hermanos y nuestras hermanas) no quede jamás impune. Ya es tiempo de informar a la opinión pública, tanto nacional como internacional, de este compromiso que nos ha llevado a introducir el asunto de las masacres del Este del país en la Corte Penal Internacional de La Haya.


El seguimiento de este asunto está en curso, los expertos ya está trabajando para el estudio de la posibilidad de un Tribunal especial para el Kivu y el Ituri, que llevaría enseguida a todos los genocidas de nuestro país y a sus cómplices a dar una rigurosa cuenta de sus crímenes.


A pesar de las amenazas demuestre que nos llegan cada día, no cederemos. Todos juntos, tenemos que alcanzar el mismo valor. Avanzamos lenta pero seguramente hacia una nueva era, donde reaparecerá por fin la sonrisa en las caras de nuestro pueblo.

CONCLUSIÓN

Que Joseph Kabila luche como un búfalo herido no cambiará nada a su destino que los múltiples crímenes durante su cargo asignan a la Corte Penal Internacional, sin ignorar que mañana o más tarde la R.D. del Congo, restaurada en su soberanía, no dejará tampoco de exigirle también una rigurosa cuenta con una justicia equitativa e independiente. Permanezcamos siempre unidos y dinámicos para asegurar un porvenir dichoso a nuestro hermoso país, la República Democrática del Congo.
Hecho en los Estados Unidos de América.

Jacques Vithi Mumbere
Coordinador general adjunto,
encargado de las relaciones exteriores del
Kyaghanda Yira, CIP.

©Beni-Lubero Online.

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