Manifestación violenta de los militantes del UDPS protestando contra sus diputados corruptos en las elecciones de los senadores

Elección de senadores: verdadero bofetón al UDPS y a su presidente Felix de parte del FCC

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail

« Abrieron un hoyo delante de mí y allí cayeron », dice el Salmista.

Cuando la corrupción y la traición de toda una nación, la mentira y el fraude, llevaron a Felix Tshisekedi al poder, con el 17% de las voces, en contra de la voluntad del pueblo congoleño que prefería a Martin Fayulu, con al menos 62% (Beni-Lubero debería añadirle 3 millones de votos), nada más agradable para el UDPS. Júbilo y aplausos, una alegría tan grande que el beneficiario llega a deificar a su benefactor. Pero cuando al UDPS la toca el golpe del mismo delito, entonces todo son lamentos, es la rebelión; la víctima piensa que tiene ahora el derecho de denunciar la injusticia y la corrupción, olvidando que el simple hecho por el que Felix tiene el orgullo de sentarse en el sillón del Presidente de la República es la corrupción en la cima de la nación, de modo a manejar la columna en el nuevo orden de la gestión de los asuntos públicos según el agrado de quien lo nombró su heredero.


Mediante la corrupción y la traición se convirtió Felix en Presidente de la República, según la voluntad del FCC. Hoy, mediante la corrupción y la traición, el UDPS carece de un solo senador en su propia zona del Kasaï, así como en la ciudad de Kinshasa donde dispone, sin embargo, de 12 diputados provinciales que están en medida de proporcionarle al menos dos a cuanta del partido. Las bases se encuentran enojadas en extremo; ¿pero, tiene razón de rebelarse así? Cierto que el UDPS ha sido apuñalado con propia daga (la corrupción en favor de Felix, de la que se alegró al convertirse en Presidente de la república). Un golpe bien merecido; Felix y su partido deberían aceptarlo con toda responsabilidad. Esto debería ser para ellos el mejor medio de comprender el dolor en el que agoniza el pueblo congoleño, cuya voluntad soberana sabotearon consignada en la elección de Martin Fayulu en las elecciones presidenciales del pasado 30 de diciembre.


Si la suprema magistratura ha sido alcanzada por la vía de la corrupción, se deduce que las elecciones de los senadores, y bien pronto las de los gobernadores, seguirán el mismo sendero. Y ciertamente será lo mismo para todas las instituciones del país. Este es el cumplimiento inverso de las promesas de aquel que proclamaba aspirar al poder para erradicar la corrupción, los fraudes, las injusticias, la ilegalidad en el estado de derecho… En cuanto muerde él mismo el anzuelo a las primeras, ¿quién podría resistir? Así se define la nueva República Democrática del Congo, un estado catastrófico, encarado a una muerte súbita.


Hablando honradamente, el UDPS debe cesar su lloriqueo y dárselas de inocente. Tiene aún toda posibilidad de plegarse a la verdad ante las urnas, tan reclamada por el pueblo congoleño y por todo el mundo. Sino, padecerá otras más duras, ya que conoce muy mal a Joseph Kabila, en quien Felix prefirió confiar para satisfacer sus apetitos egoístas y anti patrióticos.

Revuelta en la base del UDPS en Mbuji-Mayi, después de haberle faltado siquiera un senador, a causa de la traición y de la corrupción de sus diputados provinciales

Talangai Katchelewa
Corresponsal de BLO
Beni

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail

Laisser une réponse

Votre adresse email ne sera pas publiéeLes champs requis sont surlignés *

*